Pues bien, hay dos tipos de llanto muy diferentes entre sí, el que es respuesta directa a lo que sentimos y el que se hace como forma de manipular las emociones de los demás. Este se puede generar de forma consciente o inconsciente y aunque los hombres seamos capaces de hacerlo, quien realmente son unas expertas son las mujeres. A este tipo de llanto lo llamamos chantaje emocional y la finalidad es obligar a la otra persona a tomar una acción que de lo contrario no hubiera hecho. Esto sucede y se genera no solo en una relación, sino con cualquier persona cercana a nosotros que ha aprendido de alguna forma o ha acertado en saber nuestros puntos flacos y los utiliza contra nosotros. Si caes en el chantaje emocional y el chantajista consigue sacar lo que quería créeme que va a usar ese punto flaco una y otra vez y al final mientras ella o él se beneficia tú tienes una vida cada vez con un valor más escaso. Esto también es utilizado por las mujeres en el proceso de comprobar si somos ese hombre que buscan realmente o no y en el proceso de beatizacion, tema del que ya hablaremos en una entrada posterior. Caer en el chantaje a veces es perjudicial para los dos, vamos a ver un ejemplo real donde sucede esto:
"Sergio mantenía una relación con Beatriz desde hacía bastantes años. Durante esa relación él dejó de sentir lo que podía sentir por ella durante los primeros dos años y aunque le tuviera mucho cariño por todo lo vivido, él decidió estar con otras mujeres. Pensaba iluso que así ella le dejaría y que podrían romper fácilmente. Ella no lo dejaba y amenazaba con hacer locuras, hasta habló del suicidio si rompían (caso muy típico, ojo). Decía que Sergio era un cabron pero el poder estar con otras mujeres de forma inconsciente lo estaba percibiendo como un chico más atractivo y por tanto no iba a dejarlo así como así. Tenía que jugar sus cartas y sabía que Sergio no sería capaz de dejarla ante tales amenazas y que acabaría centrándose más en ella. Esto sucedió varias veces durante el noviazgo, Sergio caía constantemente en ese chantaje emocional, él no era feliz, ella tampoco lo era y la relación se prolongó cuatro años más. La reacción de Beatriz ante la ruptura final fue la misma, chantaje emocional, consiguió amargar a su expareja y pudo tener sexo con él y tenerlo amarrado durante un tiempo, pero Sergio ya tenía otra relación con otra mujer y con la ayuda de ella acabó por no ceder ante ese chantaje que solo perjudicaba a ambas partes. Beatriz con el tiempo acabaría haciendo su vida con otro hombre donde ambos podrían ser felices. Quizás su próxima pareja no caerá ante los peligros del chantaje emocional."
En todo chantaje emocional por tanto aparecen los siguientes elementos:
Una víctima, en este caso Sergio,
El chantajista en este caso era Beatriz.
Una exigencia que Sergio siguiera con Beatriz,
Una amenaza una reacción de Beatriz inapropiada como el suicidio,
El punto débil de la victima el sentimiento de culpabilidad que tendrá Sergio si Beatriz cumple la amenaza.
Lo que hay que cortar de raíz es el último tramo, el punto débil. Si en este caso Sergio dijera, haz lo que te plazca, me da igual desde un inicio, Beatriz seguramente no hubiera cumplido su amenaza y nada de esto se hubiera prolongado. A eso lo llamaremos resistencia ante la amenaza. Pero a veces una resistencia no es suficiente y ella va a intentar indagar en el posible punto débil para ver si al final se produce dicho chantaje. Si el chantajista se sale con la suya va haber un problema muy grabe, porque entonces todo va a continuar y ya va a saber que si ataca a ese punto débil en concreto como ese sentimiento de culpabilidad en este caso, de ahí puede sacar muchas otras más cosas a su favor.
Como hemos dicho anteriormente esto no solo sucede en relaciones actuales y en ex-parejas, sino en personas cercanas, el chantaje emocional pueden aplicarlos los hijos con sus padres, los padres con sus hijos, amigos, etc.
Ante el chantaje emocional tratad al chantajista como un niño pequeño que no sabe como conseguir sus propósitos. Suelen ser personas con poca autoestima. Darse cuenta del caso a tiempo y cortar de raíz es la mejor alternativa. Dejad clara vuestra opinión. No os ofusquéis.



